EL USO DE PRESIÓN POSITIVA CONTINUA EN PACIENTES GRAVES DE APNEA NO DISMINUYE EL RIESGO DE ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES

La CPAP o presión positiva continua en la vía aérea es un dispositivo de uso habitual para el tratamiento de la apnea de sueño que, a través de una mascarilla, insufla aire a presión en la vía aérea.

La apnea del sueño, que es la interrupción repetida de la respiración durante el sueño debida a la falta de oxígeno, afecta aproximadamente a un 13% de los hombres y un 6% de las mujeres, y su prevalencia se ha incrementado en las últimas dos décadas paralelamente al aumento de la obesidad. Esta patología frecuentemente se relaciona con un incremento del riesgo de desarrollar hipertensión y enfermedad cardiovascular.

Ahora, un nuevo estudio clínico, publicado en The New England Journal of Medicine, concluye que en pacientes con síndrome de apnea del sueño moderada o grave con enfermedades coronarias o cerebrovasculares, el tratamiento con CPAP no contribuye a evitar problemas cardiovasculares graves, como las muertes por estas causas, el infarto de miocardio, el ictus o la hospitalización por angina inestable, insuficiencia cardiaca o ataque isquémico transitorio.

Sin embargo, el trabajo –liderado en España por Olga Mediano (Hospital Universitario de Guadalajara) y Ferran Barbé (Instituto de Investigación Biomédica de Lleida Fundación Dr. Pifarré (IRBLleida)), ambos investigadores del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Respiratorias (CIBERES)– revela cómo su uso sí que mejora la calidad de vida y el estado de ánimo, y disminuye los ronquidos y la somnolencia durante el día.

En esta investigación, cuyo autor principal es R. Doug McEvoy, de la Universidad de Adelaida (Australia), se han analizado 2.717 adultos de diferentes países –de edades comprendidas entre los 45 y 75 años– con apnea del sueño moderada o grave y enfermedad coronaria o cerebrovascular, sometiéndolos de manera aleatoria a tratamiento con CPAP o a la aplicación solo de las medidas de seguimiento habituales de la enfermedad cardiovascular.

“Son necesarios más estudios para establecer definitivamente el papel del tratamiento con CPAP en la prevención cardiovascular secundaria en pacientes con apnea del sueño”, señala Ferran Barbé, jefe de servicio de Medicina Respiratoria del Hospital Universitario Arnau de Vilanova de Lleida, investigador principal del grupo de Investigación Traslacional en Medicina Respiratoria del IRB Lleida, profesor de la Universitat de Lleida y director científico del CIBERES. Agencia Sinc /COECS.