UN ESTUDIO PUBLICADO EN BRITISH MEDICAL JOURNAL ALERTA ANTE LOS RECORTES DE LA SANIDAD ESPAÑOLA

La prestigiosa revista científica ‘British Medical Journal’ (BMJ) ha publicado en su último número un artículo que analiza los recortes que está sufriendo la sanidad pública en España y alerta de que las diferentes medidas de austeridad y el consiguiente “desmantelamiento” del Sistema Nacional de Salud (SNS) puede “poner vidas en riesgo”. Este estudio ha sido dirigido por científicos del London School of Hygiene & Tropical Medicine de Reino Unido y destaca la reducción del 13,65% del presupuesto destinado a Sanidad por el Estado (unos 365 millones de euros menos) y la de los gobiernos autonómicos, que han disminuido sus presupuestos en un 10% en 2012.

Según explican los investigadores “la crisis financiera ha golpeado a España duro. España se ha visto obligada a rescatar a sus bancos cuando el auge de la vivienda se ha colapsado. En el primer trimestre de 2013, el 27% de la fuerza laboral estaba desempleada, incluyendo más de 57% de la menores de 25 años. La pobreza ha aumentado y actualmenteel 21% por ciento de la población española vivía por debajo del umbral de pobreza con menos de 7.354 euros anuales”.

En el caso de la sanidad los expertos que han elaborado este informe relatan con precisión cómo están afectando los recortes a la población. “El gasto público en salud es bajo. Aunque, en 2010, España gastó el 9,6% del PIB en salud, el 26% de esta era de origen privado y el 74% era público (equivalente al 7,0% del del PIB frente a una media del 7,6%).  Pese a ello la opinión de los usuarios es positiva. En una encuesta nacional de 2011 el 73,1% de las personas dijo que el sistema español está bastante bien”.

La cadena de recortes y ahorros que ha ido sucediéndose desde 2012 no ha pasado inadvertida en este trabajo, que relaciona directamente a las CC.AA. y a su gestión en sanidad con el empobrecimiento de prestaciones que se ha observado. “El ministerio de Sanidad- explican los investigadores- es responsable del funcionamiento equitativo del sistema, la legislación farmacéutica, las cuestiones de salud fronteriza, y de las relaciones internacionales de la salud. Todas las demás cuestiones se delegan en las 17 CC.AA., que administran el 90% de la salud. En este caso el presupuesto de los servicios sociales y de salud se redujo en un 13,65% en 2012, con desproporcionados recortes a la formación profesional (75%) y la salud pública y los programas de calidad (45%)”.

Unos recortes, según reconocen, que han coincidido con un aumento de la demanda asistencial, que afecta especialmente a las personas mayores, discapacitados y afectados por un problema de salud mental. “Estos recortes han coincidido con un aumento de la demanda en el sistema de salud, en parte como reflejo de la relación entre el desempleo y la mala salud mental, sino también por un recorte de 600 millones de euros en el fondo de dependencia que apoya a las personas de edad avanzada y las personas con disabilities”, señalan.

Estas modificaciones presupuestarias fueron acompañadas por un cambio estructural que se introdujo, de manera inusual, no después de un debate parlamentario, sino por un real decree.13 Real Decreto-ley (Real Decreto-ley) 16/2012 entró en vigor en septiembre de 2012, “con exclusión de los migrantes indocumentados a todos menos a la atención básica de emergencia, atención prenatal y pediátrica de atención, por lo que termina el principio de servicios gratuitos en el punto de entrega para todos”, critican los expertos que han elaborado este artículo.

Además, también ponen de relieve el aumento en España de casos de depresión y suicidios relacionados con el alcohol desde el inicio de la crisis. “Nuestro análisis es el primero en examinar el impacto global de las medidas de austeridad en España en el sistema sanitario, y los resultados son de una gran preocupación”, ha reconocido Helena Legido-Quigley, una de las autoras del estudio. Estos expertos critican que “muchas de las medidas adoptadas para ahorrar dinero no tienen una fuerte base de evidencia y advierten de que si no se corrigen, la situación podría empeorar con el riesgo de que aumenten los casos de VIH y tuberculosis como se ha visto en Grecia”.

La formación del personal sanitario, en la picota

Según este estudio el presupuesto de los servicios sociales y de salud se ha reducido un 13,65% en 2012, con desproporcionados recortes a la formación profesional (75%) y la salud pública y los programas de calidad (45%). “Estos recortes coinciden con un aumento de la demanda en el sistema de salud, en parte como reflejo de la relación entre el desempleo y la mala salud mental, sino también por un recorte de 600 millones € en el fondo de dependencia que apoya a las personas de edad avanzada y las personas con discapacidad”, explican los investigadores.

Alternativas a la tijera

Tal y como declaran los expertos, algunos de los profesionales de la salud encuestados para elaborar este artículo han dado alternativas a estas políticas de recorte. Algunas son evidentes como “el incremento de la lucha contra la evasión fiscal y otras formas de fraude, que se estiman en cuenta por 80.000 millonesde euros al año, aproximadamente igual al coste total del sistema de salud nacional”. Estos observaciones “han llevado a algunos a preguntarse si el modelo sanitario español, que es barato y muy apreciada por aquellos que lo utilizan, no se cambia por alguna necesidad particular de reformarlo (más allá de responder gradualmente a los desafíos que enfrentan todos los sistemas de salud ) sino más bien por una determinación para reducir el tamaño del estado”, se preguntan los expertos.

El artículo viene firmado por los profesores de salud pública Helena Legido-Quigley, Laura Otero, Daniel la Parra, Carlos Álvarez-Dardet, Jose M. Martin-Moreno, profesor de medicina preventiva y pública salud y Martin McKee, profesor de opinión pública europea en salud. Gabriel Ferrándiz/COECS.