SANITAT INICIA LA CAMPAÑA DE PREVENCIÓN CONTRA LAS OLAS DE CALOR

La conselleria de Sanitat ha iniciado el Sistema de Vigilancia Meteorológica para el Programa de prevención y atención a los problemas de salud derivados de las temperaturas extremas de la Comunitat. Ola de Calor 2015, que se extenderá hasta el próximo 30 de septiembre, salvo que las condiciones meteorológicas impliquen su modificación puntual. El programa se desarrolla en todo el territorio de la Comunitat con las condiciones específicas necesarias en cada departamento de salud.

Este programa se activa cada verano desde el año 2004, con objeto de prevenir, minimizar y evaluar los impactos en la salud de la población derivados de las altas temperaturas en la Comunitat, con especial atención a la posible aparición de olas de calor.

La Fundación del Centro de Estudios Ambientales del Mediterráneo (CEAM) colabora con Sanitat en la elaboración del programa desde 2006, año en el que comienza a utilizarse un sistema propio de vigilancia metereológica para la Comunitat. De este modo, teniendo en cuenta la división termoclimática de la Comunitat en 30 zonas homogéneas y las temperaturas umbrales definidas para cada zona, diariamente se elaboran mapas de riesgo que muestran los niveles de temperatura previstos con cuatro colores (verde, amarillo, naranja y rojo). Estos niveles de temperatura se asocian a cuatro niveles de intervención cada uno de los cuales lleva vinculadas una serie de actuaciones. Los mapas proporcionan información para tres días consecutivos y son actualizados diariamente y se encuentran disponibles en las respectivas webs de Sanitat (www.sp.san.gva.es y http://cuidatecv.es ) y la CEAM www.ceam.es/ceamet.

Se considerarán los niveles de riesgo climatológicos como de actuación en salud pública cuando las predicciones sean del mismo nivel en los dos primeros días (“HOY” y “MAÑANA” con el MISMO NIVEL) mientras que un único día en un nivel superior implicará solo un estado de alerta para atender a la posible concreción del exceso de temperaturas. La Dirección General de Salud Pública podrá incrementar los niveles de riesgo previstos por el sistema de vigilancia meteorológico, si la información sanitaria o epidemiológica así lo aconseja.

Para el fenómeno de ola de calor se definen cuatro niveles de actuación preventiva (0, 1, 2 y 3). De forma general, si durante los dos primeros días no se rebasan los 35º, el nivel asignado es cero. Asimismo, el nivel 1 se asignará siempre que los dos primeros días se excedan los 35º; por su parte, el nivel 2, siempre que la temperatura exceda los 39º durante los dos primeros días; y el nivel 3, siempre que se espere exceder los 41º en los dos próximos días. Aunque como cada zona climatológica tiene adjudicados unos umbrales específicos de riesgo en función de sus características, se puede superar los respectivos niveles 0, 1, 2 y 3 sin alcanzar esas temperaturas. La Dirección General de Salud Pública también puede declarar los respectivos niveles 0, 1, 2 y 3 si hay un incremento significativo de la morbimortalidad o de la demanda asistencial relacionada con el exceso de temperaturas.

Golpe de calor

El golpe de calor es un cuadro médico grave que se produce cuando el cuerpo no es capaz de regular su propia temperatura. Los efectos que puede provocar son deshidratación, insolación, cefalea, fatiga, calambres musculares, náuseas, taquicardia, ahogo y pérdida de consciencia, coma e, incluso, la muerte.

En el pasado año 2014, se registraron 17 altas en los centros hospitalarios de la Comunitat por golpe de calor. En concreto, 12 personas fueron atendidas en urgencias y 5 de ellas requirieron ingreso. Por provincias, se registraron 3 altas en la provincia de Castellón, de las que 2 fueron atendidas en urgencias y 1 requirió ingreso. En Valencia se produjeron 5 altas (2 urgencias y 3 ingresos). Y en Alicante, se notificaron 9 altas por este motivo, de las que 8 fueron atenciones en urgencias.

Grupos de riesgo

Ante las temperaturas elevadas, los grupos de riesgo a los que hay que prestar especial atención son las personas mayores, que son más vulnerables, ya que sus sistemas de termorregulación son menos eficientes y pueden presentar dependencia física; las personas con enfermedades crónicas (diabetes, insuficiencia cardíaca, respiratoria, renal, hepática,…), que pueden descompensar su situación clínica y empeorar súbitamente por el calor; los niños, las personas con movilidad reducida o con obesidad, los deportistas y las personas que realizan trabajos o esfuerzos físicos importantes soportando altas temperaturas. Este último año, la bibliografía científica también aconseja vigilar la relación salud-temperaturas en las mujeres embarazadas. GVA.