LOS EXPERTOS EN PSIQUIATRÍA ADVIERTEN DE LOS RIESGOS DE ADICCIÓN A MÓVILES Y TECONOLOGÍA

La adicción a las redes sociales como trastorno adictivo comportamental es una realidad en los últimos años. Existen alertas serias sobre su impacto en la población cada vez más joven que realizan un uso abusivo y caen un una dependencia similar a personas con problema de alcoholismo, cocaína o cannabis. Según el director de la clínica de Desintoxicación del Hospital Nisa Aguas Vivas y psiquiatra, Augusto Zafra, la adicción a las redes sociales “activa a nivel cerebral las mismas áreas de refuerzo que lo harían sustancias tan tóxicas y adictivas como la cocaína, el alcohol o el éxtasis”. “Al estudiar a la personas con este comportamiento repetitivo, obsesivo y patológico encontramos -añade- a personas que suelen tener importantes dificultades en las relaciones humanas y en la comunicación, tendentes a una baja autoestima; de carácter introvertido y que se van entrando en un progresivo aletargamiento de lo que sucede a su alrededor, tanto en los estudios, como a nivel de relación”.

El Dr Zafra asegura que en los últimos años se han detectado en personas cada vez más jóvenes la adicción a las Redes Sociales. Este creciente auge, explica, se sustenta sobre algunos factores a los que no somos ajenos: avance tecnológico (smarthphones, tablets y ordenadores); el fácil acceso a internet (red wifi en recintos públicos, tarifas planas de las compañías de telefonía); la “legalidad” de su acceso; la comodidad de “enseñar lo mejor de nosotros” desde casa. Estos factores junto con la ignorancia, la permisividad o la inexistencia de filtros de control hacen que cada vez existan más personas que sienten un impulso irrefrenable a estar permanentemente conectados a internet, mirar compulsivamente el móvil para detectar la última actualización en Facebook, comunicar a tiempo real nuestros cambios emocionales, detecta que dice el “último globito rojo” del whatsapp. Sin darnos cuenta que este incesante bombardeo de información íntima y personal, permanece en la red, en la que no solo tenemos acceso nosotros, sino también familiares, amigos, compañeros de trabajo, personas de recursos humanos de las empresas, informáticos freelance, empresas privadas y públicas. Estas nuevas formas de relación social, la inmediatez de la información a tiempo real y el acelerado ritmo de vida del siglo XXI hace el resto. Cada vez más aparecen personas sufren “miedo a perderse algo” (“FOMO”), o tienen adicción al whatsapp (“whatsappitis”), o ansiedad por la ausencia de móvil (“Nomofobia”); o un uso compulsivo del smartphone (“phubbing”); o la llamada “percepción de la vibración fantasma” (“vibranxiaety”)…. Sin lugar a dudas con los nuevos tiempos las adicciones cambian apareciendo “verdaderos adictos a internet y a las redes sociales” siendo una autentica epidemia, un producto del avance tecnológico y de la evolución de la sociedad.

“A nivel profesional -dice el Dr. Zafra- esta realidad es una verdadera alarma sanitaria y social en el momento que sentimos nerviosismo, miedo a que pueda suceder algo, ansiedad o cierto grado de preocupación que nos impide centrarnos en  las actividades cotidianas o disfrutar en el momento de ocio cuando prevemos que no vamos a tener acceso a las redes sociales se puede decir que en mayor o menor grado tenemos una dependencia psíquica y estamos en riesgo de desarrollar una verdadera adicción”.

Según el responsable de la Unidad de Desintoxicación Hospitalaria del Hospital Nisa Aguas Vivas, debe preocupar tener una vida social virtual más rica que en persona; pasar más horas navegando por redes sociales, buscando reforzadores y viendo los eventos externos que hablando con familiares y amigos; o mirar las alertas nada más levantarse y ser lo último que hacer antes de acostarse. “Para evitar esta adicción-aconseja-, es preciso mantener unas normas de higiene de uso: desconectar Internet durante la noche; prescindir de Internet cuando estamos reunidos o acompañados, o durante los turnos de las comidas, mantener contacto familiar y social adecuado…en resumen, ser capaces de utilizar las redes sociales de forma sana y como una herramienta más de relación social, siendo conscientes de la información que circula en la red deja de ser confidencial por muchos filtros de seguridad que se intenten poner, evitando hacer de las redes sociales una forma de vida en lo que lo virtual sustituya a lo real, lo tangible y lo cotidiano”. Grupo Nisa.