LOS ENFERMEROS ESPECIALISTAS EN OSTOMÍAS DEMUESTRAN LAS VENTAJAS DE ESTA TÉCNICA EN ALICANTE

En la Comunitat Valenciana existen aproximadamente 8.000 pacientes ostomizados y cada año se producen unos 1.300 nuevos casos. Con la finalidad de mejorar la calidad de vida de los pacientes ostomizados el Grupo Comunidad Valenciana Consultas de Ostomía (GCVCO), formado por 21 enfermeros estomaterapeutas, trabaja para impulsar las consultas de Ostomía.

Después de 1 año y medio de intenso trabajo, el GCVCO está colaborando con el Servicio Valenciano de Salud para crear una ruta de atención al paciente ostomizado que garantice su derecho a ser atendido por una enfermera experta.
El IV Congreso de la Sociedad Española de Enfermería en Cirugía celebrado en Alicante ha sido el marco de presentación de los resultados del I Estudio Coste-Efectividad de la Atención Especializada en Ostomía. Se trata de una investigación pionera en la que han participado 25 enfermeros de la Comunidad Valenciana y 160 en total en España que ha sido realizada por el Instituto Antae y apoyada por Hollister Ibérica, dentro de su filosofía de promover la formación y la investigación en el ámbito de la enfermería especializada en ostomía.

Es el primer estudio científico que demuestra los beneficios que aportan los enfermeros expertos en estomaterapia a los pacientes a través de sus consultas hospitalarias. “La oferta de servicios de atención especializada en enfermería para los pacientes ostomizados no es homogénea en España. Hay muchas desigualdades en el acceso a las consultas de estomaterapia. En la Comunidad Valenciana ocurre lo mismo, las capitales de provincia tienen buenos servicios, pero en muchos hospitales comarcales los pacientes ostomizados no tienen una enfermera estomaterapeuta a su alcance por lo que son dados de alta sin seguimiento”, explica Estrella Consuegra, enfermera estomaterapeuta del Hospital Infanta Sofía de Madrid y ponente en el Congreso de Seecir.

Para demostrar la utilidad de la atención especializada en ostomía, se puso en marcha este Estudio con el objetivo de analizar el coste-efectividad de la atención especializada a pacientes con ostomía.

Para ello se analizaron dos grupos de pacientes durante 3 meses. El Grupo 1 estaba formado por pacientes que sí tenían una enfermera estomaterapeuta de referencia y el Grupo 2 estaba compuesto por pacientes que no tenían esta figura.

Los resultados son concluyentes. Los pacientes del Grupo 1 mejoraron su calidad de vida. A través de dos cuestionarios específicos (Montreaux y EQ5D) se observaron mejoras significativas respecto a los pacientes del Grupo 2.

Los pacientes que sí tenían una enfermera estomaterapeuta mejoraron la movilidad, el cuidado personal, la capacidad para realizar actividades cotidianas y sentían menos dolor y depresión. Además, otras variables como la preocupación por el estoma, el estado de salud, la adaptación al estoma o la capacidad para limpiarse el estoma, cambiar de bolsa y llevar una vida normal mejoraron en mayor intensidad en el Grupo 1 que en el Grupo 2. “Estos resultados son muy importantes porque es la primera vez que se demuestra científicamente que las enfermeras estomaterapeutas somos un valor añadido para el paciente, ya que les proporcionamos la capacitación que necesitan y fomentamos el autocuidado para sean lo más autónomos posible”, explica Estrella Consuegra.

Menos complicaciones en los pacientes con atención especializada

El Estudio también realizó un registro evolutivo, es decir, analizó las complicaciones que sufrieron los pacientes de los dos grupos a los 15 días, al mes y a los 3 meses de la intervención quirúrgica.

Se observó que los pacientes del Grupo 2 tuvieron complicaciones más graves como infecciones y que su duración fue mayor que en el caso de los pacientes del Grupo 1:

•    A los 15 días, un 15% más.

•    Al mes, un 37% más.

•    A los 3 meses, un 45 más.

En el Grupo 1 se detectó que la complicación más frecuente fue la dermatitis y que estos pacientes resolvían las complicaciones fácilmente y de forma mayoritaria con su enfermera estomaterapeuta, mientras que los pacientes del Grupo 2 resolvían sus complicaciones acudiendo mayoritariamente a urgencias o a atención primaria –servicios más costosos-.

“El tipo de complicaciones que sufren los pacientes después de la intervención quirúrgica y la manera de resolverlas está directamente relacionado con su calidad de vida y con el coste de su atención sanitaria. Hemos observado que un paciente que cuenta con una enfermera estomaterapeuta tiene menos problemas porque nosotras le damos una educación sanitaria que le capacita para ser más autónomo con su nueva situación y en cuanto tiene una complicación acude directamente a nosotras para resolverla. Sin embargo, los pacientes que lamentablemente no cuentan con una atención especializada tienen que acudir a servicios como urgencias o atención primaria que no están capacitados para resolver problemas específicos de los pacientes ostomizados y que, además, son servicios que tienen un coste muy superior para los sistemas sanitarios”, explica Esperanza Villalba, Enfermera Estomaterapeuta del Consorci Sanitari Integral Moisès Broggi de Sant Joan Despí (Cataluña) y ponente en el Congreso de Seecir. COECS.