LA TETANALGESIA LLEGA A LA MATERNIDAD DEL HOSPITAL DOCTOR PESET

Los servicios de Obstetricia y Ginecología y de Pediatría del Hospital Universitario Doctor Peset han implantado y generalizado la técnica conocida como “tetanalgesia” o “maternoanalgesia” a todo el entorno que rodea al recién nacido y a los lactantes de corta edad.

Con esta técnica se intenta aliviar el dolor cuando los bebés tienen que ser sometidos a técnicas o procedimientos dolorosos como la extracción de sangre para analítica, la administración de vacunas o vitamina K tras el parto o la prueba del talón, que se realiza a los pocos días de nacer.

La iniciativa surgió de la Comisión de Lactancia Materna del Hospital Universitario Doctor Peset y se ha extendido a todos los ámbitos en los que hay recién nacidos y lactantes: salas de Maternidad, Partos y Pediatría y Unidad de Neonatos. Asimismo, también se usa en lactantes cuyas madres, por el motivo que sea, optan por la lactancia artificial. En estos casos se llama “maternoanalgesia”.

Tal y como ha destacado la doctora Reyes Balanzá, jefa del Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Universitario Doctor Peset, “la tetanalgesia aprovecha el efecto relajante y analgésico que tiene el acto de amamantamiento para la realización de maniobras o técnicas que pueden resultar agresivas en niños tan pequeños. Desde siempre se ha sabido que amamantar no sólo alimenta, sino que reconforta y provoca un especial efecto balsámico en el bebé o niño pequeño. Pero no es una técnica extendida a pesar de sus múltiples beneficios”.

Entre estos beneficios, varios estudios corroboran que el hecho de mantener al bebé en el regazo materno disminuye los signos externos de sensación de dolor y le proporciona consuelo y alivio aparente e inmediato, ya que le proporciona calor, olor corporal de la madre, protección y un alimento dulce.

Además, también es una técnica que ayuda a las madres puesto que les otorga un papel más activo ante los problemas de su bebé, tienen la sensación de servir de ayuda para su hijo y, por ello, aumenta la confianza en su capacidad para el cuidado del niño y en la lactancia natural.

Incluso los profesionales sanitarios pueden obtener ventajas en la utilización de la tetanalgesia, ya que en el caso de recién nacidos, facilita la supervisión directa de una toma en los primeros días de vida para verificar la técnica de amamantamiento, corregir posibles errores (postura, problemas de enganche) y reforzar a la madre cuando muchas aún se sienten inseguras.

“Se trata de generar una sensación de confort en el lactante, que está mejor en brazos de su madre durante la realización de estos procedimientos que en una camilla. De esta forma se evita ejercer una inmovilización excesiva del bebé que pueda incrementar el miedo y la tensión muscular. No es que el dolor desaparezca totalmente, pero los niños lloran mucho menos”, ha explicado la doctora Pilar Codoñer, jefa del Servicio de Pediatría del Hospital Universitario Doctor Peset.

La aplicación de esta técnica analgésica no farmacológica es sencilla, ya que se aprovecha el momento en que el lactante está alimentándose, tranquilo y relajado, en brazos de su madre, para realizar la punción o el procedimiento doloroso.GVA.