LA ENFERMERÍA LANZA UNA NUEVA CAMPAÑA INFORMATIVA DIRIGIDA A LA CIUDADANÍA SOBRE EL DIAGNÓSTICO DEL COVID-19

El Consejo General de Enfermería ha elaborado y difundido un material que tiene como objetivo solucionar todas las dudas de la ciudadanía sobre las distintas técnicas diagnósticas que  se están empleando en el COVID-19 y cómo interpretar los resultados.

En la infografía y en el vídeo de esta nueva campaña se han detallado cuáles son los distintos tipos de técnicas diagnósticas, virológicas y serológicas, que en estos momentos se emplean para la detección del COVID-19.

Interpretación de resultados

Además, en la documentación que se ha difundido se exponen los distintos resultados de estas pruebas y cómo deben interpretarse. De esta forma, el resultado positivo obtenido mediante pruebas virológicas se considera definitivo. El negativo, sin embargo, en algunos casos y previa valoración del profesional sanitario, requiere de la repetición de la prueba.

En el caso de las pruebas serológicas, atendiendo al positivo o negativo de las IgG e IgM, en personas que no presentan síntomas, se explica qué significa cada uno de ellos y cómo actuar en consecuencia:

  • Si la IgG es negativa y la IgM es positiva es preciso confirmar si la infección está activa, por ello, los profesionales sanitarios valorarán la realización de pruebas virológicas.
  • Cuando la IgG es negativa y la IgM es negativa quiere decir que no se han generado anticuerpos, por lo tanto, de manera general no es preciso realizar más pruebas.
  • Ante un resultado IgG positivo e IgM negativo tampoco hay que realizar más pruebas, pues significa que la infección ha pasado.
  • El cuarto supuesto, cuando ambas, IgG e IgM son positivas, el profesional sanitario valorará en cada caso la necesidad o no de realizar más pruebas adicionales.

Cuándo hacer cada prueba

Según han explicado desde el Consejo General de Enfermería, una de las principales dudas que tienen la ciudadanía se refiere a por qué en unos pacientes se emplea la PCR y en otras las pruebas rápidas. Este es uno de los aspectos que también se detalla en la documentación que han difundido desde este ente colegial.

En este sentido, han explicado que mientras las pruebas virológicas se realizan cuando la persona presenta síntomas o ha tenido un contacto estrecho con alguien infectado, las serológicas se emplean cuando se quiere saber si la persona ha estado en contacto con el virus y ha generado anticuerpos (o para estudios de seroprevalencia). Por ello, durante el periodo de incubación, aproximadamente, en la primera semana desde la posible infección, se recurre a las pruebas virológicas. Pasado ese tiempo, se recomienda la realización de pruebas serológicas.

Puedes descargar todos los materiales de esta campaña informativa en el siguiente  enlace. COECS / Consejo General de Enfermería.