EL HOSPITAL REY DON JAIME Y EL HOSPITAL GENERAL BRINDAN ALGUNOS CONSEJOS SOBRE NUTRICIÓN PARA SOPORTAR MEJOR EL CALOR

Los expertos en nutrición del Hospital Nisa Rey Don Jaime ofrecen estos días algunos consejos prácticos y sencillos para mejorar los hábitos alimenticios este verano, y afrontar mejor la ola de calor que sufrimos.

 1. Beber mucha agua. Con el aumento de las temperaturas lo más importante es evitar la deshidratación aumentando el consumo de líquidos como agua, tés fríos, refrescos o café descafeinado con hielo. Es altamente recomendable llevar siempre una botella de agua para beber de forma frecuente, no solo cuando se tenga sed.  Por otra parte se deben evitar las bebidas con alcohol, debido a que su consumo acelera la deshidratación y el exceso de bebidas con mucha cafeína o muy azucaradas porque aumentan la eliminación de líquidos.

2. Aumentar el consumo de fruta y verdura fresca cruda. En el verano hay que evitar las comidas pesadas que producen una digestión lenta, y decantarse por comidas ligeras, que sean bajas en grasas saturadas y proteínas animales. Los alimentos que ingiramos deben ser ricos en vitaminas, minerales y  antioxidantes como la fruta y la verdura fresca cruda, debido a que durante la cocción pueden llegar a perder entre un 40-80% de sus vitaminas. Además, es muy buena época para el gazpacho y las ensaladas de patata o pasta y las legumbres a las que se pueden añadir alimentos en crudo como la zanahoria, pimientos, cebolla, pepino o calabacín. De esta forma se aumentan los aportes de vitamina A, fundamental para fortalecer el sistema inmunológico y mejorar la salud de la piel, esencial en verano para prevenir los efectos perjudiciales del sol.

3. Desayunar mucho, pero cenar poco. Se deben realizar desayunos más calóricos sin que falte leche, zumos naturales, cereales y fruta. A media mañana, lo aconsejable es tomar fruta, yogur o algún zumo. También se  recomienda acompañar siempre las comidas con ensalada y tomar de postre una pieza de fruta y algo muy ligero, como un vaso leche semidesnatada, café descafeinado o yogur, para adelantar la hora de la cena y así conciliar mejor el sueño.

4. El aporte de Vitamina D, fundamental. Sobre todo para las personas mayores, es recomendable que tomen el sol 10 minutos al día, siendo suficiente con un simple paseo para obtener la vitamina D necesaria, si esto no es posible, la Guía Alimentaria para personas mayores elaborada por la Fundación Hospitales Nisa y Aramark, recomienda aumentar la ingesta de pescados azules, los huevos y las setas las principales fuentes dentro de la dieta más habitual (excluyendo los alimentos enriquecidos).

5. El cambio de horarios de los niños condiciona su alimentación. Los pediatras de Hospitales Nisa  recuerdan que aunque durante el verano los niños no cumplen horarios marcados, hay que huir del picoteo. Se recomienda aprovechar las vacaciones para incorporar frutas y verduras en batidos para los niños que habitualmente no comen bien.

Por su parte los expertos en nutrición del Hospital Universitari General de Castelló han elaborado una serie de documentos y guías para los ciudadanos sobre la Ola de Calor y como combatir los efectos nocivos de las elevadas temperaturas mediante sencillos consejos y una alimentación adecuada en la que la ingestión de líquidos es fundamental.

Según explican estos expertos en la web creada al efecto “se sabe que la elevación de las temperaturas máximas y mínimas sobre las habituales de una zona, tiene efectos directos sobre la salud de su población. Los periodos con temperaturas elevadas favorecen las enfermedades ligadas al calor (agotamiento por calor, golpe de calor…) aunque la mayor parte de los problemas de salud que se registran durante los periodos de calor excesivo son debidas a la agravación de enfermedades existentes, fundamentalmente cardiocirculatorias y respiratorias. El grupo de mayor riesgo frente a los efectos del calor, lo constituyen las personas de edad avanzada, sobre todo aquellas mayores de 75 años. Los niños pequeños, sobre todo los menores de cuatro años, las personas obesas y los indigentes constituyen otros grupos de población de riesgo, en donde también cabe incluir a aquéllos que consumen alcohol de manera excesiva”.

Las personas interesadas pueden consultar todo el material informativo en la web del HGUCS. Gabriel Ferrándiz/COECS.