EL PRÍNCIPE FELIPE Y EL INCLIVA IDENTIFICAN ALTERACIONES DEL SISTEMA INMUNE ASOCIADAS CON LA INDUCCIÓN DE ALTERACIONES NEUROLÓGICAS

La Unidad Mixta de Investigación en Deterioro Neurológico del Centro de Investigación Príncipe Felipe (CIPF) y del Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital Clínico de Valencia (Incliva) han identificado alteraciones del sistema inmune asociadas con la aparición de alteraciones neurológicas en pacientes cirróticos con encefalopatía hepática mínima (EHM). Esta investigación está liderada por Vicente Felipo y Carmina Montoliu, en colaboración con los servicios de Digestivo del Hospital Clínico Universitario y del Hospital Arnau de Vilanova de Valencia.

Felipo ha señalado que “cambios inmunológicos específicos serían los que dispararían la aparición de las alteraciones neurológicas en pacientes con cirrosis hepática”. Por su parte, Montoliu ha añadido que “el análisis de estos cambios podría permitir un diagnóstico más temprano de la EHM en pacientes cirróticos, acercando al diagnóstico en estadios iniciales de las alteraciones de estos enfermos, con el fin de prevenir o retrasar su avance y mejorar la calidad y la esperanza de vida de los pacientes”.

Los investigadores han caracterizado los cambios en los sistemas inmunes innato y adaptativo en pacientes cirróticos con y sin EHM, gracias a la colaboración de 187 pacientes con cirrosis hepática del Hospital Clínico y del Hospital Arnau de Vilanova de Valencia y 98 voluntarios sanos. Este estudio parte de la hipótesis, basada en resultados anteriores del grupo, de que en pacientes cirróticos la aparición de EHM estaría asociada a cambios cualitativos específicos en la inflamación periférica y en el inmunofenotipo.

Los pacientes con cirrosis hepática pueden sufrir una encefalopatía hepática mínima, con déficit de atención, enlentecimiento psicomotor, deterioro cognitivo leve y alteraciones de la coordinación motora que deterioran la calidad de vida y reducen la esperanza de vida.

Cada vez hay más pruebas de que muchas enfermedades asociadas con inflamación crónica conducen a un deterioro neurológico que da lugar a diferentes formas de alteraciones cognitivas y motoras. La inflamación periférica puede conducir a alteraciones cognitivas en diferentes situaciones patológicas como diabetes, artritis reumatoide, obesidad o enfermedad renal crónica.

La inflamación también contribuye a déficits cognitivos y motores en el deterioro cognitivo postoperatorio, el envejecimiento y en algunas enfermedades mentales (esquizofrenia) y neurodegenerativas (Alzheimer). Existe una asociación entre el marcador inflamatorio IL-6 y el deterioro cognitivo en ancianos.