LOS HOSPITALES VITHAS NISA SEÑALAN LAS TERAPIAS CELULARES Y REGENERATIVAS COMO CURA PARA LESIONES TRAUMÁTICAS Y LA DEGENERACIÓN ARTICULAR

Los Hospitales Vithas Nisa explican, a través de un comunicado, que las terapias regenerativas aplican los principios de la generación de sustitutos biológicos para mantener, restaurar o mejorar la función de órganos y tejidos en el cuerpo humano. La Unidad del Dolor y la Unidad Multidisciplinar de Suelo Pélvico del Hospital Vithas Nisa Virgen del Consuelo dirigida por el doctor José De Andrés Ibáñez da la oportunidad al paciente de tener una mayor calidad de vida aplicando las terapias biológicas. Estas técnicas utilizan especialmente factores de crecimiento y una alta concentración de proteínas antiinflamatorias para poder desarrollar nuevos tejidos en sustitución a los tejidos enfermos o dañados, como por ejemplo en el envejecimiento, degeneración articular o lesiones traumáticas.

Tal como explica el doctor De Andrés, “el estudio de los cambios moleculares que ocurren durante el envejecimiento demuestra que no todos envejecemos de la misma forma y las alteraciones propias de la vejez y sus patologías asociadas no afectan a todos por igual y aquí entran en juego los denominados comúnmente radicales libres que oxidan el DNA, los lípidos y las proteínas, afectando su función y causando, un deterioro progresivo de los mecanismos de reparación y degradación. En definitiva, el envejecimiento”.

Ozono medico infiltrado

Una de las terapias utilizadas en la Unidad del Dolor es la aplicación del ozono médico infiltrado con propiedades terapéuticas para la regeneración cartilaginosa. Sus indicaciones en medicina regenerativa y tratamiento del dolor se extienden desde la artrosis de cualquier articulación y el dolor articular asociado, lumbociatalgia por hernias discales, dolores de columna por artrosis y cualquier lesión que presente inflamación y dolor asociado

Según el doctor De Andrés, “cuando infiltramos la mezcla de oxígeno/ozono, estamos infiltrando un gas altamente oxidante, con una buena capacidad de difusión tisular, que va a reaccionar con los fluidos intersticiales produciendo diversas moléculas reactivas del oxígeno. Como respuesta. en el tejido tratado del paciente, habrá un aumento de los sistemas antioxidantes, cuya función es contrarrestar los radicales libres que favorecen el deterioro y el envejecimiento de las estructuras.

“Los diferentes mecanismos que entran en acción tras la introducción del ozono, -agrega-, inactivan enzimas proteolíticos, al tiempo que se estimula la proliferación de fibroblastos y condrocitos, favoreciendo la regeneración cartilaginosa”, concluye el doctor De Andrés

Las terapias biológicas

Las terapias de productos obtenidos del propio cuerpo del paciente han evolucionado de forma muy rápida y positiva en los últimos años. Esto hace que especialmente en esta área exista una gran confusión entre los pacientes que utilizan de forma genérica el concepto de “células madre”. Sin embargo, el concepto principal a transmitir a los pacientes es la importancia de aportar en el tratamiento factores de crecimiento y una alta concentración de proteínas antiinflamatorias de la sangre o citoquinas.

Respecto a las células madre, según el doctor De Andrés, “hay más de 250 tipos de células especializadas en el cuerpo humano, que sirven de sistema de reparación del cuerpo, se renuevan a sí mismas y pueden renovar otras células”.

Plasma rico en plaquetas

El plasma rico en plaquetas (PRP) y las terapias con células madre son modalidades distintas de la Medicina Regenerativa, que pueden ser combinadas o utilizadas independientemente. La terapia con células madre es una terapia biológicamente más compleja y con mayor potencial terapéutico que el PRP.

El PRP se produce con la extracción de cierta cantidad de sangre y su posterior doble centrifugado, en un sistema cerrado y especial, donde se concentran hasta 7 veces la cantidad normal de plaquetas, las cuales van a secretar los factores de crecimiento y citoquinas que son los antiinflamatorios naturales que produce nuestro cuerpo en circunstancias normales.

Terapia con células madre

Por su parte, las células madre de la médula ósea y las células madre derivadas de grasa también producen estos antinflamatorios naturales, pero en mucha más cantidad que el PRP. “La gran diferencia, -puntualiza el Doctor De Andrés-, consiste en que el PRP no contiene células madre, ni mesenquimales, ni hematopoyéticas. En otras palabras, no tiene la capacidad de reparar el tejido directamente. En la práctica, con los pacientes podríamos decir que el PRP le mejoraría la inflamación en parte, pero no genera nuevo tejido o repara el dañado”

Es decir, “siempre que el daño sea ligero o reciente, el PRP funciona. Si el daño es moderado o severo o de larga duración (más de 6 meses) el PRP no funciona, en cambio las células madre son capaces de hacer (en casos severos o de más anterioridad) lo que no hace el PRP: controlar el dolor”

Las ventajas del uso de tejido adiposo para estos propósitos resulta de su contenido mucho mayor de células madre por volumen. Su uso en la clínica requiere un proceso de aspiración de muestra, centrifugación y, en algunos casos, degradación del tejido para poder extraer y concentrar las células antes de la administración. Adicionalmente, se puede contemplar el cultivo y expansión de estas células en laboratorio antes de su administración. Poseen capacidad inmunorreguladora, son capaces de secretar factores de crecimiento y también pueden diferenciarse en células específicas de múltiples órganos y tejidos.

Suero autólogo condicionado

El suero autólgo condicionado coincide con otras terapias regenerativas en la alta cantidad de factores de crecimiento que tiene y se diferencia principalmente del resto por la alta concentración de proteínas antiinflamatorias de la sangre o citoquinas que contiene.

Esta característica destacada le hace que sea una terapia más potente a nivel antiinflamatorio en articulaciones con artrosis, y a su vez tenga efecto condroprotector y frene el avance de la artrosis. Tratamiento altamente efectivo en enfermedades inflamatorias crónicas como el dolor de espalda, artritis reumatoide, bursitis, las lesiones musculares o síndromes facetarios lumbares, sacros, dorsales y cervicales.

El Dr. De Andrés concluye que “tenemos todas las posibilidades de analizar cada caso y tras un diagnóstico exacto de su problema decidir la terapia regenerativa más adecuada a sus necesidades. La calidad de vida no tiene límite de edad”. Vithas Nisa/COECS

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