LOS HOSPITALES VITHAS NISA OFRECEN UNA NUEVA CIRUGÍA PARA LOS TUMORES DE RECTO QUE EVITA SU AMPUTACIÓN Y LA BOLSA DE COLOSTOMÍA

El Hospital Vithas Nisa Rey Don Jaime de Castellón ha informado, a través de un comunicado, que aumenta su oferta en el quirófano con una práctica quirúrgica destinada a pacientes que sufren tumores de recto. Esta técnica, importada de EEUU, ya ha tenido su puesta en marcha en el centro hospitalario de la mano del cirujano José Luis Salvador Sanchis. La principal ventaja de la nueva cirugía denominada TAMIS (cirugía transanal mínimamente invasiva) es que evita situaciones tan dramáticas como la resección del recto o permanecer de por vida con una bolsa de colostomía.

Las cinco cirugías practicadas en el centro han finalizado exitosamente. Tal como explica el doctor Salvador, “la principal diferencia entre esta nueva práctica y la que se realizaba anteriormente es que con la técnica TAMIS se extirpa completamente el tumor, ya que es una técnica poco invasiva que extrae los tumores rectales por vía endoscópica a través del ano” y afirma “el método anterior, mucho más agresivo, obligaba, en muchas ocasiones, a realizar colostomías.

La técnica TAMIS por tanto, reduce considerablemente el tiempo de recuperación del enfermo, es menos dolorosa y es mínimamente invasiva, ya que esta técnica aprovecha EL orificio natural para extraer el tumor. “La utilización de un dispositivo de cirugía laparoscópica permite extraer el tumor a través del ano, no necesitando acometer más incisiones quirúrgicas”, puntualiza el doctor Salvador, “de esta forma, no se ve alterada la continencia del enfermo, evitando tener que ponerle bolsa”

Indicaciones para tumores y otras lesiones de recto

Esta técnica permite acceder a tumores de recto tanto benignos que no son extirpables por colonoscopia por su tamaño y cánceres seleccionados, aunque estén alejados del margen anal. «Con TAMIS se permite llegar más alto que la técnica transanal, al recto medio o superior, y extirpar pólipos benignos que no se puedan eliminar por endoscopia», señala el doctor Salvador Sanchis

Esta técnica puede aplicarse a pólipos sin confirmación de malignidad o con diagnóstico de la misma, siempre que no sobrepasen la capa mucosa del recto (estadio T1), y no sean accesibles por colonoscopia. “De hecho, -comenta el doctor Salvador-, la capacidad técnica para extirpar la lesión que permite este abordaje supera a la colonoscopia ya que puede resecar completamente. La extirpación debe ser de pared completa, por lo que la distancia al margen anal, el tamaño de la lesión y el estadio son dos factores que pueden limitar su aplicabilidad”.

“No hay que olvidar el análisis microscópico de la lesión extirpada, -puntualiza el doctor Salvador-, que ha de confirmar que los márgenes de sección están libres de lesión, y que no se ha sobrepasado el nivel de la mucosa rectal (T1)”. En este último caso, el tratamiento sería incompleto, y estaríamos obligados a realizar una cirugía radical.

De los pacientes intervenidos en el Hospital Rey Don Jaime además de tres pacientes con cáncer en fase T1, otro fue por un gran pólipo benigno que afectaba el 70% del recto y el otro paciente con una estenosis del recto superior tras una anastomosis del colon con el recto previamente realizada y que producía episodios de oclusión intestinal.
Los pacientes intervenidos por cáncer en ningún caso preciso una reintervención ya que la extirpación había sido completa.

Estancia hospitalaria corta y menor coste

La estancia hospitalaria tras este tipo de intervención es de entre uno y dos días y la reincorporación a la actividad normal no debe exceder de siete a diez días en condiciones normales, ya que el dolor postoperatorio es mínimo, y perfectamente controlable en domicilio y con analgésicos habituales. El coste de esta técnica comparado con la estándar es mucho menor. Vithas Nisa/COECS