LAS ESTUDIANTES DE ENFERMERÍA EUROPEAS INTERCAMBIAN CONOCIMIENTOS GRACIAS AL PROGRAMA ERASMUS

El programa de intercambio universitario Erasmus moviliza todos los años a miles de estudiantes a lo largo y ancho de Europa. Las estudiantes de Enfermería no son una excepción y pese a que la partida de la Unión Europea destinada a las becas Erasmus se redujo en 2012 de 36 millones de euros a tan sólo 15 millones de euros, las ganas de aprender en otro país mueven cada año a miles de estudiantes a lo largo y ancho del continente. La Escuela de Enfermería Sagrado Corazón de la Universidad de Valencia en Castellón acoge estos días a dos estudiantes portuguesas que hacen sus prácticas en el Hospital General. Hemos querido conocer de primera mano su experiencia en la sanidad valenciana.

Ana Lameiro, una de las estudiantes portuguesas en Castellón ha descubierto, por ejemplo, la diferencia que hay entre su país y España en el reconocimiento que tienen las enfermeras. “En Portugal, por ejemplo, no hay auxiliares de Enfermería y allí el trabajo es más pesado porque las enfermeras se hacen cargo absolutamente de todo, desde la limpieza de los pacientes, los baños y otras tareas de las que las enfermeras españolas están liberadas pudiendo concentrarse mejor en su trabajo asistencial”.

La experiencia europea es fundamental, según sus tutores, para adquirir un conocimiento más amplio de la profesión y… ¿por qué no? Abrirse puertas laborales en otros países de la Unión Europea. Pablo Agulló, responsable de los Erasmus en la Escuela Sagrado Corazón, destaca la importancia de este programa de intercambio. “Es fundamental- recalca Agulló- porque el aprender fuera de nuestras fronteras te abre la mente y te hace independiente. De hecho las estudiantes que salen fuera de España descubre, además, que aquí realizan un mayor número de actividades y adquieren más competencias que sus colegas europeas ya que en otros países algunas labores que aquí están normalizadas se consideran competencia de los médicos”.

Desde la Escuela de Enfermería Sagrado Corazón también ha partido con rumbo a Dinamarca Neus Aparici. Esta joven estudiante de Enfermería destaca la ilusión con la que ha iniciado su Erasmus. “Voy a uno de los hospitales más importantes de Copenhague y estaré en la unidad de Pediatría. Mi familia está muy contenta porque ellos lo ven como una gran oportunidad de aprendizaje y laboral”.

La escuela de Enfermería de Castellón, con doce plazas Erasmus, recibe todos los años a futuras enfermeras de Portugal y Dinamarca entre otros países. G. Ferrándiz/S. Ramos/COECS.