LAS ENFERMERAS DE SALUD MENTAL RECLAMAN MÁS RECONOCIMIENTO EN TODOS LOS ÁMBITOS SANITARIOS

Hace pocos días se ha clausurado la I Jornada Navarra de Enfermería de Salud Mental de la Asociación Nacional de Enfermería de Salud Mental (Anesm), congregando a más de 100 enfermeras, además de residentes de la especialidad, usuarios y familiares, alrededor de una ponencia y dos mesas redondas, donde se analizaron distintas situaciones del ejercicio profesional.

Cientos de enfermeras venidas de otras comunidades autónomas y auxiliares de enfermería han podido convertir esta cita en un espacio de trabajo, de discusión y de encuentro. Los organizadores ha nseñalado que “el objetivo final es consolidar un espacio de carácter periódico que se reedite y se afiance en el tiempo esperando encontrar el sinergismo necesario para lograrlo. Esta contribución puede ser útil en un doble sentido: por una parte, que permita el desarrollo de las bases profesionales, y potencie, en segundo lugar, un pensamiento crítico imprescindible para defender determinadas conquistas sociales que hoy peligran”.

Algunas de las ponencias abordaron la necesaria interrelación de las enfermeras de salud mental con las asociaciones de usuarios y los Grupos de Ayuda Mutua, destacando la importancia del compromiso profesional y manifestado entre otras cosas que este se manifiesta con una actitud de servicio permanente, esto es el estar siempre atento a la demanda del usuario o su familia en el lugar que se encuentre.

Entre las conclusiones más relevantes de este evento nacional destaca la idea generalizada entre todos los ponentes de que la enfermería en general, y en particularmente, la de salud mental no se comprende sin el compromiso social de quienes la ejercen. “Este compromiso -aseguran desde Anesm- cobra especial importancia en relación con el movimiento asociativo de los usuarios y sus familias, para los que la enfermería de salud mental debe ser uno de los principales instrumentos para el ejercicio de su derecho a una atención sociosanitaria de calidad”.

De igual forma han considerado que este compromiso social ha de darse de forma transversal en todos los servicios asistenciales, cobrando especial relevancia en aquellos en que el tratamiento sea más agudo y potencialmente traumático, como las unidades de hospitalización. Las enfermeras de estas unidades deben incluir a la familia y los cuidadores principales en los planes de cuidados de las personas hospitalizadas en sus unidades.

Anesm ha destacado que “el movimiento asociativo ha de ser comprendido como parte de la realidad que viven las personas atendidas en los servicios de salud mental y sus familias, y como tal ha de ser cuidado y potenciado por los profesionales. Es responsabilidad también de las enfermeras conocer, comprender y atender a movimientos asociativos que suponen un recurso esencial en el ejercicio de los derechos de las personas a las que cuidan y sus familias”.

Otra de las conclusiones relevantes de estas jornadas es que las intervenciones enfermeras han de cubrir de forma holística las necesidades de las personas que cuidamos, para ello, las enfermeras disponen de un nutrido abanico de actividades entre las que las terapias alternativas como el arte terapéutico demuestran su eficacia.

De igual forma las tecnologías de la información y la comunicación deben ser un instrumento para agilizar la agencia de cuidados y garantizar la calidad y seguridad de estos. Las instituciones y entidades a través de las que se prestan estos cuidados deben proveer a los profesionales de sistemas informáticos que posibiliten este objetivo y garanticen su consecución.

Para mantener la más alta calidad de los servicios enfermeros de Salud Mental las enfermeras congregadas han reivindicdo una vez más, después de 34 años,  “el reconocimiento de la especialidad de enfermería en salud mental en todos los ámbitos de atención lo que redundaría en mejores cuidados a las personas con problemas de salud mental y sus familiares”. G. Ferrándiz/COECS.