LA DIFICULTAD DEL EXAMEN DE IDIOMA OBLIGATORIO FRENA LA LLEGADA DE ENFERMEROS ESPAÑOLES A REINO UNIDO

El futuro de los enfermeros españoles que trabajan en Reino Unido se presenta lleno de incertidumbres. Más allá de los cambios de tipo laboral que introduzca el Brexit, tal y como avanzó en septiembre pasado la responsable de Eures en Castellón, María Isabel García, la principal dificultad a la que tendrán que hacer frente estos profesionales es el examen de inglés que acredite un alto nivel de idioma que les permita ejercer su profesión sin dificultad.

Estas pruebas de idioma las introdujo el Gobierno británico como medida para controlar la entrada de trabajadores en el país, pero tras varios meses de aplicación la situación parece complicarse debido al alto nivel de estos exámenes. Las voces más críticas con este examen incluso han denunciado que profesionales de la Enfermería nativos de habla inglesa como australianos o incluso británicos no lo han pasado.

Los últimos datos publicados por el National Health Service (NHS), Servicio Nacional de Salud, entidad encargada de gestionar la sanidad en Reino Unido, alertan que, por ejemplo, las solicitudes europeas de trabajo en el país han caído, ya que sólo 1 de cada 9 enfermeros extranjeros ha pasado la prueba.

Los candidatos se examinan de cuatro partes en las que se evalúa su capacidad de expresarse por escrito y oralmente, y de entender textos escritos y orales. Para aspirar a un puesto en el sistema público de sanidad los candidatos deben sacar al menos un 7 sobre 9 en cada parte, aunque sólo 176 de 949 candidatos que se han presentado al examen han logrado esta puntuación.

Estas cifras se oponen al aumento progresivo de las plazas disponibles para enfermeros en el país. De hecho, el pasado mes de julio se anunciaron 6.900 nuevos puestos. Nursing Times / COECS.