LA COMUNITAT VALENCIANA ES LA ÚNICA EN OFRECER CAMAS DE HOSPITALIZACIÓN A PACIENTES CON DAÑO CEREBRAL ADQUIRIDO EN FASE SUBAGUDA

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La Comunitat Valenciana es la única autonomía con centros hospitalarios que disponen de camas para la atención directa del Daño Cerebral Adquirido (DCA) subagudo en régimen de hospitalización. Para ello, cinco centros públicos distribuidos en las tres provincias ofrecen un total de 141 camas para pacientes con este tipo de dolencia, han detallado desde la conselleria de Sanitat Universal i Salut Pública.

Los centros hospitalarios que ofrece la conselleria para este tipo de tratamientos son el Hospital de La Magdalena de Castellón, el Hospital Doctor Moliner, el Hospital Padre Jofré y el hospital Militar en el caso de València, y los hospitales de La Pedrera y de San Vicente en Alicante.

El objetivo de la atención es lograr maximizar la recuperación de la autonomía personal y la participación social y calidad de vida de las personas afectadas, así como lograr su normalización en el contexto social en el que se desenvuelven.

Para ello, son esenciales las redes asistenciales de DCA que incluyen todos los departamentos de salud de la Comunitat Valenciana, en las que se integran los profesionales de los distintos ámbitos asistenciales, sanitarios, sociales y comunitarios, así como de los propios pacientes de una forma transversal y prolongada en el tiempo.

 

Alrededor de 60.000 personas con DCA en la Comunitat

El ictus es la causa de aproximadamente un 80% de los pacientes con daño cerebral adquirido. En 2016, 10.028 personas han sido hospitalizadas con diagnóstico principal de ictus en la Comunitat Valenciana. De ellas, 4.126 en la provincia de Alicante, 1.218 en Castellón y 4.684 en Valencia.

Otras causas del daño cerebral adquirido son los traumatismos craneales graves y en menor cantidad, episodios de paradas cardíacas (anoxia cerebral) o infecciones del sistema nerviosos central.

En la Comunitat Valenciana este colectivo supone entre 56.000 y 60.000 personas, a las que hay que sumar su entorno familiar, también afectado al tener que facilitarles los cuidados y atenciones que necesitan. A pesar de estas cifras, uno de los aspectos básicos para esta estrategia es poder identificar a los usuarios potencialmente beneficiarios de la atención que se pretende normalizar y ofrecer a los ciudadanos. GVA / COECS.